Para mujeres

Modelos para Cristo

Una organización que busca ser sal y luz en la industria de la moda

Por Sally Isáis

—¿Te gustaría que te dé un masaje en los pies mientras oro por tí? —preguntó la chica.
—¡Sería increíble! —respondió la modelo cansada—. ¡No he parado en casi 20 horas y siento que los pies me estallan!

Con amor y destreza, elevando una oración a Dios por ella, la joven chica comenzó a interceder.
—¡Te toca! —se escuchó de pronto. Con prisa y nuevos bríos, la modelo salió a la pasarela.

Modelos para Cristo, es una organización que busca ser sal y luz en un ambiente diferente. Conocí a la líder del ministerio en Nueva York. Leah Walton es una chica alta, con una sonrisa amplia y sincera que habla con pasión acerca de lo que Dios le ha llamado a hacer. Enfermera de profesión, sintió el llamado a ministrar con la gente que trabaja en el mundo de las Artes y el Entretenimiento.

Su misión es orar, abrazar, consolar, acompañar, animar y compartir las Buenas Nuevas de la Salvación en Cristo Jesús con aquellos involucrados en el mundo de la moda.

—Dios fue el primer diseñador de moda, —asegura Leah.
—Nunca había pensado en eso, —admito con interés.
—Claro, él le diseñó la ropa a Adán y a Eva cuando pecaron.

La industria de la moda, es una que se centra en el YO.  La organización a través de sus voluntarios busca mostrar el Fruto del Espíritu con todos los que conocen a su paso. Durante la semana, reparten tarjetas en lugares claves e invitan a las personas (modelos, aquellos que los visten, diseñadores y más) a reuniones donde pueden relajarse y descansar, comer gratis y tener la oportunidad de que alguien ore con ellos.

Una prenda de vestir pasa por lo menos por 8 manos. Son muchísimos los que se reúnen en un lugar para el Fashion Week y siempre es un buen momento para traerles esperanza.

—La industria de la moda es uno de los pueblos no alcanzados del mundo, —dice Leah con convicción—. Modelos para Cristo ha visto miles de vidas impactadas por el mensaje de Cristo a través de aquellos que les han dedicado un tiempo para abrazarlos, escucharlos, ayudarlos y orar por ellos.  Una vez que le entregan su vida a Cristo, se les apoya para que sigan creciendo en su fe y aprendan a caminar en la pasarela de la vida con Cristo.

Antes de cualquier evento, se organiza una semana previa de oración por todos los que están involucrados en las diferentes facetas de la pasarela: los que visten a los modelos, los sastres, costureras, organizadores y coordinadores entre otros.

—Sí es posible ser cristiano en este ámbito y aprender a vestir con modestia, —termina Leah con una sonrisa—. Dios también ama a aquellos involucrados en la industria del modelaje.

¿Habrá algún otro pueblo “no alcanzado” en nuestro medio? Que Dios abra nuestros ojos a aquellos que aunque no parezca, lo necesitan con desesperación.

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