Para padres

45 minutos en el consejo tutelar

Comprendí el amor de Cristo hacia los nobles de corazón, a los que tienen hambre y sed de justicia

Por María de Jesús Badillo

Un grupo de señoras me había invitado a tener una pequeña charla con los niños de uno de los Consejos Tutelares de México. Me advirtieron que me limitara a quince minutos como máximo, pero que si algún niño denotaba cansancio o aburrimiento, tendría que suspender mi intervención.

Por un momento me sentí presionada. Pedí a Dios que me ayudara a tener facilidad de palabra y que fuera mi plática lo suficientemente motivante.

Seleccioné la historia de José, uno de mis personajes bíblicos favoritos, narrada de acuerdo a mi memoria, enfatizando los aspectos relevantes y comparando que este joven José también fue despreciado, vendido y humillado al igual que ellos, pero sin haber cometido ningún delito.

Observé los grandes ojos de los pequeños, la humildad y a la vez el interés que esta historia despertaba en ellos. Era como si el Espíritu de Dios los alertara. Cuando seguí hablando de todas y cada una de las injusticias sufridas por José, y cómo aún él creía y oraba a Dios, fue como confrontarlos a ellos mismos: Y yo, ¿qué hago?

Cuando referí el punto final y les expliqué cómo había llegado a ser el segundo de Faraón, cómo había recibido el anillo que le daba la autoridad y cómo aquel sueño de joven se cumplía, los niños quedaron pasmados. Volteaban a verse unos a otros.

Lo maravilloso de esto fue que entendieron el propósito, el ministerio de José:  rescatar a su propia familia y aun al pueblo que servía. Les pregunté: ¿A quién le gustó la historia de José? ¿Quién cree que esto fue real? Levantaban una y otra vez la mano, hasta que alguien quiso saber:

—¿En dónde está esta escrita? ¿Nos la puede dar?
—¡Claro que sí!

Sentí deseos de llorar, de clamar a Dios, conmovida de esta increíble respuesta. Comprendí el amor de Cristo hacia los niños, a los humildes, a los de noble corazón, a los que tienen hambre y sed de justicia.

Aún tengo en mi mente las caritas expresivas, sus ojos sufridos y sus manos levantadas cuando les hice la invitación a ser un José con un fuerte amor a Dios.

Habían pasado cuarenta y cinco minutos que no se habían sentido. Solo me daba cuenta que el corazón me iba a explotar de gozo y felicidad. El agua que Dios me había provisto había calmado su sed, y aun la mía propia.

No hay comentarios
Artículo anterior
28 noviembre, 2017
Siguiente artículo
28 noviembre, 2017

Artículos relacionados

Instagram

  • #revistaprisma #futuro #espiritual
  • “Escuchamos un clamor constante por derechos, derechos, siempre los derechos, pero muy poco acerca de la responsabilidad. Y nos hemos olvidado de Dios"

Redacción de Prisma

El ruso Alexandr Solzhenitsyn relató que cuando era niño, durante la revolución comunista (con millones de personas muertas, las calles con ríos de sangre, el temor llenando la tierra), escuchó a dos campesinos discutiendo acerca de la razón por la que estaba pasando tanta tragedia. Uno dijo: “¡Es porque nos hemos olvidado de Dios! Esta es la razón porque todo esto nos está sucediendo. ¡Nos hemos olvidado de Dios!”. A pesar de toda la educación y experiencia que más tarde obtuvo Solzhenitsyn, incluyendo los años en la Gulag, nunca se olvidó de la sabiduría de aquel sencillo campesino. 
Más tarde escribió Alexandr: “Escuchamos un clamor constante por derechos, derechos, siempre los derechos, pero muy poco acerca de la responsabilidad. Y nos hemos olvidado de Dios. La necesidad ahora es de abnegación, de un espíritu de sacrificio, de la disposición de abandonar ganancias personales a favor de la salvación de todo el mundo de Occidente”. (Extracto adaptado de: ¿Qué si América fuera otra vez una nación cristiana? de D. James Kennedy, 2003). #revistaprisma #fidelidad #Dios #alejamiento #desgracias
  • #revistaprisma #necesidades #Dios
  • Una licencia para conducir

Acuerdo de un padre con su hijo

Arturo acababa de obtener su permiso para manejar y le pidió a su papá que platicaran acerca de su uso del coche. ─Si subes tus calificaciones a un promedio de nueve, si te veo estudiar tu Biblia aunque sea un poco y si te cortas el cabello, podemos platicar acerca del coche ─dijo su Padre. 
Arturo aceptó la oferta. Después de un par de meses su papá comentó: ─Hijo, estoy muy orgulloso de ti. Has subido tus calificaciones y he observado que estás leyendo tu Biblia. Lo único que me decepciona, es que no te has cortado el cabello. 
Después de una larga pausa, Arturo contestó: ─¿Sabes papá? He estado pensando acerca de eso y al estudiar la Biblia he encontrado que Sansón, Juan el Bautista y Moisés tuvieron el pelo largo. El mismo Jesús probablemente también.

Con toda calma, su papá respondió: ─¿Notaste que ellos andaban a pie a todos lados? 
#revistaprisma #reir #biblia
  • #revistaprisma #corazón #gozo
  • La semilla que crece
Aunque nos veamos pequeños, queremos crecer tan grandes que tengamos impacto en el mundo.

Por Naomi Campos 
Tú y yo empezamos o fuimos creados desde un principio en el corazón de Dios. Pasó un tiempo para que llegáramos a ser un pequeño embrión, y crecimos nueve meses para abrir los ojos en este mundo. 
Solo quiero que sepas que la semilla de mostaza es tan pequeña que se ve insignificante, sin propósito. Así somos en comparación con este enorme mundo, pero esa semilla crece hasta ser un árbol grande que da fruto a su tiempo. Tú y yo queremos crecer tan grandes que tengamos impacto en el mundo, y que demos fruto a tiempo, un fruto que sea digno de bendecir y glorificar el nombre de Jesús.
#revistaprisma #semilla #formación #mostaza

¡Síguenos!

















[wp_megamenu menu="5"]